Estamos mal acostumbrados.

Nos creemos que todo lo que lleva pronombre posesivo, como su palabra indica, es de nuestra posesión.
Creemos que algo nos pertenece cuando "mi" aparece en escena.
Y es que en realidad,
ni "mi coche",
ni "mis amigos"
ni "mi novio"
probablemente sean "mios".
Y es aqui, donde comienza el problema.

"¿Por qué dicen que alguien es suyo cuando en realidad, nadie pertenece a nadie?"

Las personas no son,
(bueno, mejor dicho)
no somos objetos,
y como tal,
No pertenecemos a nadie. 


Cada uno de nosotros,
personas libres y adultas,
compartimos relaciones con otras.
Relaciones de amistad, cordialidad, amor.....
pero Nada más.


Asi que ten claro una cosa,
y es que quien se queda a tu lado,
se queda sin necesidad de obligación.
Sin necesidad de etiquetas.
Sin ese "mi"

Porque por muchas veces que utilices esa palabra,
el tiempo te demostrará que para siempre puede ser hasta nunca,

Y viceversa.


 -

"QUÍMICA"

La mayoría de nosotros (por no decir todos) presumimos de que “no somos superficiales, que hay cosas que importan más como la personalidad, la actitud..” aunque "claro que en lo primero en lo que nos fijamos es en el físico". ¡Vaya contradicción!

Hombres y mujeres, todos nos regimos por ese patrón… hasta que ZAS.

APARECE LA QUÍMICA..

Esa complicidad que surge de repente con alguien que ni siquiera te llamó la atención en un principio, y que ahora le empiezas a ver algo.. un no se que, que qué se yo.
Congeniamos demasiado bien.
Es sospechoso.
No fue su fisico, aunque quizás ayudó. Tampoco su estilo, ni sus ojos.. ni su sonrisa.
Fue..todo.
Fue su forma de hablar,
de mirarme a los ojos,
de sonreir,
de hacerme pensar. 

Y es que al final, todos nos acabamos sorprendiendo.

Ese momento clave en el que te das cuenta que te mueres por volver a verle,
en el que hasta sus “defectos” los que no encuentras, o que poco a poco aparecen,
se convierten en tus debilidades.

Le quieres.
Lo sientes en el alma, muy dentro.
Hasta el fondo..

Te descubrirás haciendo cosas que dijiste que nunca harías.
Te darás cuenta de que reñiste a aquella persona por algo que tú probablemente estas haciendo.
Que no es fácil opinar ahora.
Muchos dirán que si, pero en realidad nadie parece comprenderte.
Es muy complicado explicar las cosas.
Si vas rápido demasiado rapido,
si vas lento... tal vez demasiado lento.


Pero es que cuando hay química... no se puede dar por zanjado algo.

Lucharás.
FALLARÁS.
Te meterás en guerras que ya no son las tuyas.
Sufrirás.
Pero ¿sabes?
Merece la pena.

Cuantas veces habremos picado de inocentes.
Cuantas otras de confiados o desconfiados.
Cuantas veces al día recordamos y nos sentimos orgullosos por aquella decisión,
Y cuantas otras nos lamentamos por aquella otra.

Vamos por la vida...
"Buscando algo que creemos, sin darnos la oportunidad de descubrir algo que sentimos."
Asi que piensa...
¿Sientes esa química?
¿La has sentido alguna vez?


No la dejes escapar.



Por eso,

Recuérdame cuando mires al cielo,
toma esa carta que viaja entre nubes y corrientes de aire fresco.

Quiero que me recuerdes como esa luna en medio de la noche que no siempre se esconde al llegar el día,
que se oculta a veces entre tinieblas;
Que siempre sale a brillar.

Recuérdame en cada verso, en cada historia que termina y que comienza.

Como esa amiga, compañera, tu amor de cabecera.
Como vida, como locura, como segundo o eternidad.

Recuérdame como esa conocida y a veces desconocida,
como esa chica que es, que fue, que será.
Como algo, como nada, como todo...



como tú me quieras recordar.