Cuestión de prioridades.

Como una planta a la que hay que regar todos los días.
Así es ella.
Cuídala, mírala, tenla presente..
No la dejes morir.





¿Por qué intentas olvidar algo que te ha hecho ser como eres?



Miramos al futuro con planes de presente recordando el pasado, ¿Y cuál es el problema? Podemos echar de menos paisajes, cosas, lugares, momentos. Podemos echar de menos personas. Preguntarnos porqué no ha salido bien, o en cambio porqué ha salido tan increiblemente genial. Podemos recordar la felicidad y también el dolor que en su día sentimos de aquel modo. Podemos y lo hacemos. Porque los recuerdos, tanto los que causaron alegría y sorpresa, como los que por otro lado nos hicieron sentir tristeza o decepción, fueron los que hoy nos hacen ser como somos. Asi es la vida. Crecemos, miramos al pasado, miramos al futuro, vivimos el presente. Las cosas se dan de este modo mientras crecemos. Entendemos que todo pasa porque es necesario que pase, y avanzamos al igual que el tiempo avanza, sin poder detenerlo, sin poder detenernos.
La nostalgia se convertirá en la nueva protagonista de cada etapa de nuestra vida. Miraremos con añoranza los buenos recuerdos, esos que tocan el alma, y entenderemos porqué las cosas vinieron y vendrám, porqué se han ido o se irán, porqué están.



Siempre caminaba hacia delante y pocas veces volvía la vista atrás. Todas las respuestas estaban en su interior y el camino que le llamaba la atención siempre iba a ser el correcto.
Así pensaba.
¡Corazón y cabeza de acuerdo por primera vez en la vida!
Y es que se perdiera en el camino o no, tropezara o tuviera frío, dudara de todo o lo tuviera totalmente claro, estaba orgullosa.
Continuaba, por instinto, sin miedos, INVENCIBLE. 

A veces,
otras no tanto,
otras ni quiero,
pero aun así,
A veces.