En medio de la noche

Me despierto y busco su pecho para acurrucarme en el, para escuchar su corazón latir junto al mío. Es un placer despertarse y dar mil vueltas en esta cama, tenerle tan cerca al caer la noche. Son los pequeños placeres de la vida. Las pequeñas grandes cosas diría yo.
Y es que no sabéis lo increíble que me siento cuando su respiración inunda toda la habitación que sin él, normalmente, es demasiado silenciosa. Está tan guapo dormido y tan guapo al despertar.. Tan guapo con esa sonrisa mañanera, que acariciar cada centímetro de su bonita y suave piel en noches como esta, se ha convertido en mi nuevo vicio.

1 comentario:

  1. No hay nada como una habitación "demasiado silenciosa" para dormir a gusto ��

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