Siempre he crecido viendo como las cosas se transforman. Como mamá dejaba de arroparme llegada a cierta edad, como papá ya no me llevaba en coche a todos lados e iba en mi propio coche. Como mi hermana pasaba de ser una niña pequeña y despreocupada, a ser otra con la cabeza sobre los hombros, con las dudas del futuro incierto....
Las cosas se transforman.
Unas van a mejor, otras, supongo que a peor.
Ya no me gusta lo que antes sonaba tan bien,
las promesas que tanto prometemeñiqueamos,
los te quieros constantes,
las muestras de amor desmesuradas, 
y el sinfin de blablablas.


Y es que al igual que el viento cuando sopla y mueve las nubes,
al igual que las flores nacen al llegar la primavera,
y las hojas se caen con el comienzo del invierno...
Al igual que el verano se acaba para dar paso al Otoño,
El crecer, cambia tus prioridades.

Todo cambia.

Nosotros cambiamos.

Y aunque siempre queda nuestra esencia... Crecer, lo hace todo diferente.


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