ÉFIMERO, como el beso que me das al despedirte, como la caricia que se graba en mi piel cada domingo de peli y manta. ÉFIMERA tu presencia y mi presencia en esta vida. Vivimos con la incertidumbre, ¿Cuánto tiempo podremos disfrutar de esto? Vivo pensando cuánto tiempo más, tendré la suerte de vivir sintiéndome así, teniéndote aquí. Tal vez algún dia yo no esté, tú no estés, y por eso quizás, por tener esta pregunta sin respuesta tan presente, hace que cada día que pasa lo quiera vivir arriesgando, apostando siempre por lo positivo. Quiero seguir siendo esa persona que siempre pone el peso en la balanza hacia el lugar de las cosas buenas, quitándole peso a lo que os quita la sonrisa. Esta vida injusta a veces, hace que quiera vivir amando. Que viva amando lo que hago, amando a quien amo. No tengo miedo porque creo que sintiendo lo que siento en el corazón, nada puede detenerme, nada va a acabar conmigo. Que cada berrinche tonto, sea con quien sea, en mi interior siempre será perdonado antes de irme a dormir. Que no hay mayor placer que saber que todo lo que haces, lo haces con amor y que todos los cabos están atados y bien atados, y que si por el contrario, algún dia se sueltan, volveré a amarrarlos con mas fuerza.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario