Si quieres hacerlo, hazlo.

Y si tienes miedo,
pues hazlo con miedo.
Y es cierto que no tiene porqué salir como esperas.
Incluso podría ser todo lo contrario.
Pero por experiencia os digo,
Por ser la persona cabezota,
la que no le da demasiadas vueltas a nada,
la que se lanza sin pensarlo demasiado...
que incluso saliendo al revés,
que incluso teniendo miedo,
Al final si que merece la pena.
Todo llega.
Eso es cierto.
Mereces a alguien que te vea cada día como si fueses lo mejor que le ha sucedido en la vida. Mereces a alguien que busque cada día tu risa, y la mantenga ahí, a carcajada limpia para siempre.
Mereces a alguien que se enamore cada día del sonido de tu voz y que tenga por mirada favorita, la tuya. No por que tus ojos sean brillantes, castaños o azules, si no por lo que transmites con esa manera de ser tan especial y única.
Mereces a alguien que quiera enseñarte lo que sabe y que también quiera aprender de ti, y de lo que llevas dentro.
Mereces a alguien que no tenga miedo a entregarse, que no tenga miedo a lo que pueda suceder, que sea tan valiente como tú.
Mereces a alguien que tenga el valor y la voluntad, que te empuje a ser mejor en todos los sentidos, los días en los que por causas ajenas, dejas de ser un poquito tú.
Mereces a alguien que esté vivo, pero vivo de emociones, de ganas, de ti.
Mereces a alguien que sepa tocarte el alma con susurros al oído y caricias en la espalda, alguien que te bese sin querer cambiarte nunca. Alguien que con mirarte, aunque puede que no sepa que necesitas; muestre todo su interés, sus ganas, su todo, por verte lo mejor posible a cada instante. Alguien que te robe ese beso, esa conversación de la que no querías hablar, un simple abrazo que alberga un pequeño suspiro.
Te mereces a alguien que te quiera a ti entero, a ti entera.
Que se enamore cada día un poco más de tu manera de sonreír.
Te mereces a alguien que te haga feliz en todos los ámbitos. Alguien que pudiendo vivir en cualquier lugar... encuentre sin buscarlo en ti, su hogar. 🏡🔑😊 (cuando la felicidad llama a tu puerta... Salen cosas como estas💙)


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Como llegar a casa después de un día agotador, así es él. Se planta una sonrisa, y te pregunta qué tal el día. ¿ Y que vas a hacer tu ? Si es que por muy mal que haya ido, verle radiante y sonriendo para ti de esa manera... acercándose como a cámara lenta para darte ese beso que taaaanto te gusta.. hace que se te quiten todos los males.

Me he malacostumbrado

A tu calor 
A ti
A tu mirada serena.
Me he malacostumbrado
A tu manera de enredarme
A tu manera de abrazarme
A tu manera de picarme
A tu manera de besarme
Después
Antes
Durante.
Me he malacostumbrado
a tu bonita manía
de sonreír
de vivir sin prisa
de vivir sin pausa
de vivir luchando
Creando
Superando.

te quiero... te quiero mucho

¿Porqué intentas olvidar algo que te ha hecho ser como eres?

Miramos al futuro con planes de presente recordando el pasado, ¿Y cuál es el problema? Recordamos y por eso, podemos echar de menos paisajes, cosas, lugares, momentos. Podemos echar de menos personas. Preguntarnos porqué no ha salido bien, o en cambio porqué ha salido tan increíblemente genial. Podemos recordar la felicidad y también el dolor que en su día sentimos de aquel modo.
Podemos y lo hacemos.
Los recuerdos, las cosas que por algún motivo se quedaron en nosotros, tanto los que causaron alegría y sorpresa, como los que por otro lado nos hicieron sentir tristeza o decepción, fueron los que hoy nos hacen ser como somos.
Así es la vida. Crecemos, miramos al pasado de vez en cuando, miramos siempre con ganas al futuro inesperado, vivimos el presente. Las cosas se dan mientras crecemos. Entendemos que todo pasa porque es necesario que pase, y avanzamos al igual que el tiempo avanza, sin poder detenerlo, sin poder detenernos.
La nostalgia se convertirá en la nueva protagonista de cada etapa de nuestra vida. Y se nos perderá la mirada cuando sin poder evitarlo, recordemos con añoranza los buenos momentos, esos que te tocan el alma, y entonces sí, entenderemos en ese momento, porqué las cosas vinieron y vendrán, porqué se han ido o poco a poco se van.
Porqué están.

Como llegar a casa después de un día agotador, así es él.

Se planta una sonrisa, y te pregunta que tal el día. ¿Y qué vas a hacer tu? Si es que por muy mal que haya ido, verle radiante y sonriendo para ti de esa manera... Acercándose como a cámara lenta para plantarte ese beso que taaaanto te gusta... hace que se te quiten todos los males.