Y supongo que me a mi me ha tocado ser de las pringadas. De ese grupo de personas que se toman todo a pecho y no pueden ignorar situaciones, pero que tienen que aprender a hacerlo. Que les afectan las cosas lo suficiente, como para que alguien le tenga que decir, "Echa el freno y tranquilizate. Bastante has hecho tú ya"
¡Como si fuera fácil!
Pero bueno, a veces hay que aceptarlo, y pensar "al menos, sé que no ha sido mi culpa."
Aunque el estar triste no me lo quite nadie, me quedo con lo bonito que tengo, que la verdad, es bastante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario