Nunca.
Jamás.
Y por eso sé que eres tú.
Quizás pienses que exagero,
Pero te digo que no.
Te juro que me colgué de ti,
así, sin pretenderlo.
Y que ahora no quiero,
Te juro que me colgué de ti,
así, sin pretenderlo.
Y que ahora no quiero,
Que ahora no puedo,
Que no voy a marcharme.
Que me colgué de ti y de tu presencia.
De tu manera de besar, y de la forma en la que acaricias mi pelo.
De cómo sonríes a escasos centimetros de mi boca en mitad de cada beso.
De los abrazos calentitos y de esa mirada por la que pierdo el culo.
De lo que me haces sentir.
De esos ojos café.
Dirás que estoy loca, de hecho me lo dices.
Y yo no te lo he dicho, pero tienes razón.
No tengo miedo a reconocerlo, ni a decirte que me vuelves loca de cursi, de feliz, de afortunada.
No tengo miedo a decirlo porque aprendí que la vida solo es un segundo.
Supiste como explicarme lo que es el amor sin necesidad de palabras.
Supiste conocerme.
Y no solo conocer mi parte loca,
si no también mi parte más serena, más tranquila,
esa que sale gracias a ti.
De tu manera de besar, y de la forma en la que acaricias mi pelo.
De cómo sonríes a escasos centimetros de mi boca en mitad de cada beso.
De los abrazos calentitos y de esa mirada por la que pierdo el culo.
De lo que me haces sentir.
De esos ojos café.
Dirás que estoy loca, de hecho me lo dices.
Y yo no te lo he dicho, pero tienes razón.
No tengo miedo a reconocerlo, ni a decirte que me vuelves loca de cursi, de feliz, de afortunada.
No tengo miedo a decirlo porque aprendí que la vida solo es un segundo.
Supiste como explicarme lo que es el amor sin necesidad de palabras.
Supiste conocerme.
Y no solo conocer mi parte loca,
si no también mi parte más serena, más tranquila,
esa que sale gracias a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario