Porque a veces, las palabras duelen mas que los propios dolores del cuerpo.

Y  muy pocos tienen la capacidad para ponerse en el lugar del otro y comprender que a veces, si, debemos ser mas cuidadosos con lo que decimos y sobre todo, cómo lo decimos. 
Todos somos diferentes, y la mayoría de las veces, he escuchado tonterías en las que se excusan, como por ejemplo, en que lo que dicen, lo dicen porque "soy muy impulsivo/a, soy así, si pienso algo, tengo que decirlo".
Y está bien, pero son las formas en las que lo solemos decir, y no lo que decimos realmente.
Está claro que nos da igual todo, solo pensamos en nosotros, no nos ponemos en el lugar del otro y luego intentamos rectificar el daño. Ese daño que se repite al cabo de un tiemp porque no acabamos de aprender. 

A veces creemos que "nos la están haciendo" y la devolvemos, y no es así para nada.
A veces pensamos que no nos entienden, no entienden que estamos mal, pero nosotros tampoco lo mostramos.
A veces creemos que todo es maravilloso, y somos ingenuos pero porque queremos serlo.

Hacemos cosas mal porque no nos esforzamos en hacerlas bien.
Y creo que todos podríamos ponernos en el lugar del otro, entender que las cosas si no nos las explican, si nosotros no las explicamos, no se entienden.

En un mundo de locos, todos damos por hecho las cosas, a veces no parece tan grave pero lo es. Y otras veces en cambio, nos lo parecen, y no lo son.


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